Siempre está bien conocer gente nueva... "Hay que tener amigos hasta en el infierno", dicen. No sé si será cierto o útil, pero he de reconocer que a mí me encanta.
Y gusta todavía más si son personas afines a ti.
A lo largo de la vida puedes encontrar cualquier cosa. Gente con la que compartes mil experiencias, deseos o sueños; gente totalmente opuesta a ti y con la que sin embargo te llevas bien; gente a la que no soportas; gente con la que varía tu concepción de su ser a lo largo del tiempo, gente de la que hay ciertas cosas que no te esperabas... hay de todo.
De toda esa gente que desfila por tu vida y alrededores te llevas un recuerdo. Bueno o malo, pero te lo llevas.
En mi particular hilera de gente ha habido más sorpresas buenas que malas. De hecho, ahora que mi vida se ha centrado de nuevo y hago balance, creo que personas verdaderamente retorcidas, de las que van a hacer daño a posta, no he conocido a ninguna.
Otra cosa son las que han hecho daño, pero no intencionadamente. No pasa nada, aquí de todo se aprende. Tengo toda la vida para hacerlo. Para saber a quién acercarme y a quién no. Para notar a la legua quién quiere hacerme daño y quién no. Para saber con quién estar y con quién no.
Seguramente haya personas que no estén de acuerdo conmigo, pero me es indiferente. Se trata de mi vida, de mis opiniones y de mis valores, y he comprendido que no los debo cambiar porque no se atengan a las convenciones sociales.
Que siga desfilando gente por mi vida, pero que a la vez se queden siempre los que merecen la pena. Que sigan aumentando y conservándose mis recuerdos y mis relaciones, que será buena señal. Que siga valorando a quién debo mandar al carajo y a quién le permito quedarse conmigo.
Será signo de que observo, razono y valoro. De que sigo funcionando según mi criterio. De que sigo viviendo y no estoy muerta en vida.
En mi particular hilera de gente ha habido más sorpresas buenas que malas. De hecho, ahora que mi vida se ha centrado de nuevo y hago balance, creo que personas verdaderamente retorcidas, de las que van a hacer daño a posta, no he conocido a ninguna.
Otra cosa son las que han hecho daño, pero no intencionadamente. No pasa nada, aquí de todo se aprende. Tengo toda la vida para hacerlo. Para saber a quién acercarme y a quién no. Para notar a la legua quién quiere hacerme daño y quién no. Para saber con quién estar y con quién no.
Seguramente haya personas que no estén de acuerdo conmigo, pero me es indiferente. Se trata de mi vida, de mis opiniones y de mis valores, y he comprendido que no los debo cambiar porque no se atengan a las convenciones sociales.
Que siga desfilando gente por mi vida, pero que a la vez se queden siempre los que merecen la pena. Que sigan aumentando y conservándose mis recuerdos y mis relaciones, que será buena señal. Que siga valorando a quién debo mandar al carajo y a quién le permito quedarse conmigo.
Será signo de que observo, razono y valoro. De que sigo funcionando según mi criterio. De que sigo viviendo y no estoy muerta en vida.


0 comentarios: