Si me siento fuerte, soy capaz de espantar a los demonios e invocar a las tormentas.
Si no, puedo atraer a esos mismos demonios y hacer que surja de repente la noche, oscura e incierta.
Dame aire, dame agua, dame fuego. Yo pongo la tierra. Sé que puedo ser poderosa, que puedo brillar y superarme. Sólo me hace falta un pequeño empujón que me ayude a decidirme.

