Mi trabajo me ha enseñado a ver más allá. A intentar rascar la superficie y llegar al fondo del mensaje.
No siempre es fácil, pero he aprendido a descubrir significados ocultos y cosas que se gritan sin usar la voz. Detrás de cada persona, de cada diagnóstico, muchas veces hay situaciones que no son agradables. No importan ni la edad ni el sexo, sólo importa lo que se sufre y se padece. Casi siempre se nota en la mirada. Esos ojos que miran hacia ninguna parte, o que se clavan en los tuyos preguntándote qué han hecho para merecer eso, para ser ignorados e incluso temidos.
Las apariencias engañan, aquí más que en ninguna parte. Afectan no sólo a quien necesita ayuda, sino también a quienes la proporcionamos. Nos hacen ser más humildes y humanos.
Quedan muchos muros que derribar, muchas vendas que quitar de los ojos. Y muchas lágrimas que secar. Es trabajo nuestro, pero también necesitamos que el resto de gente se lo tome en serio, nos escuchen y nos crean.
Con hacer un pequeño esfuerzo y tratar de ponerse en el lugar del otro es suficiente. Para el común de los mortales no es agradable pensar en que le dan de lado o le desprecian.
Se trata de desechar lo que se presupone. Si uno no se molesta en intentar investigar, comprender... no llegará a nada, quedándose en el mero estereotipo.
Vamos a dar(nos) una oportunidad.
Las apariencias engañan, aquí más que en ninguna parte. Afectan no sólo a quien necesita ayuda, sino también a quienes la proporcionamos. Nos hacen ser más humildes y humanos.
Quedan muchos muros que derribar, muchas vendas que quitar de los ojos. Y muchas lágrimas que secar. Es trabajo nuestro, pero también necesitamos que el resto de gente se lo tome en serio, nos escuchen y nos crean.
Con hacer un pequeño esfuerzo y tratar de ponerse en el lugar del otro es suficiente. Para el común de los mortales no es agradable pensar en que le dan de lado o le desprecian.
Se trata de desechar lo que se presupone. Si uno no se molesta en intentar investigar, comprender... no llegará a nada, quedándose en el mero estereotipo.
Vamos a dar(nos) una oportunidad.

