Armas

No te preocupes si crees que no tienes armas para enfrentarte al mundo. Sí que las tienes, pero o no eres consciente, o sí pero no sabes cómo usarlas. Y tranquilo, con el tiempo adquirirás otras.

Yo creía que no tenía ninguna, y resulta que es todo lo contrario. Estaban ahí, escondidas e inaccesibles, y  a lo largo de estos meses las he encontrado. Podría decir que son sobre todo el tesón, la constancia y (cada vez más), la indiferencia ante determinadas cosas. Saber que todo lo que se hace luego compensa o, como mínimo, sirve de algo, y no darle a algo más importancia de la que merece.
Me gustan las armas que poseo, pero no estoy contenta del todo porque me falta una: la paciencia. La he intentado conseguir por todos los medios, y no ha habido manera. Supongo que con el tiempo podré aproximarme a ella cada vez más.

De momento procuro perfeccionar las que tengo, mejorarlas cada día. Espero llegar algún día a "dominarlas" cien por cien, al igual que espero conseguir enseguida nuevos recursos.
Todos tenemos canciones que nos transportan a otros momentos y a otros lugares que ni siquiera conocemos.
A mí personalmente me gustan más las segundas que las primeras. Sí, la mayoría de la gente es al revés, pero qué le vamos a hacer. Prefiero viajar (con la mente o en realidad) a evocar recuerdos.
Hay canciones con las que he viajado a competiciones de baile en Estados Unidos, en avión a Sicilia, a festivales de música en Alemania, al bullicio de Tokio, a bailar tango en Buenos Aires... Sin moverme de mi casa y tan sólo con mis libros y mi música, he ido a miles de sitios.

Los que me conocéis sabéis que para escribir necesito música. Si no, no soy yo. Me hace sentir mejor.
Más libre, y sobre todo, más feliz. La música es algo que me completa, es como un pulmón o un corazón extra. Un plus.

Si unimos la música a este blog o a un documento de Word puedo estar entretenida bastante rato. Se puede hacer de noche, o amanecer, que yo no me doy cuenta.
Mi cabeza divaga por otros mundos, la música suena, yo escribo. Punto. Y así soy feliz.

Hoy toca ir a Escocia.