Sol, luz y calor.
No sé lo que me deparará este verano, pero espero que sea bueno. Por lo pronto ha comenzado muy bien, con planes y proyectos a corto y medio plazo; para todos los gustos, vaya.
Libros, canciones, conversaciones, paseos, cenas, bebidas, bailes, playa. Todo eso entra en mi verano. Y, por qué no decirlo, el estudio (e incluso el trabajo), también, pero eso es lo de menos. Hay que saber organizarse.
Con el verano ha venido también el final de una etapa preciosa de mi vida. Después de cuatro años que han pasado en un suspiro me he dado cuenta de la gente que realmente es importante siempre va a estar; de que ciertas cosas no implican para nada perder el contacto con viejas amistades.
Anoche fue una velada para recordar, de ésas que no se olvidan.
Anoche fue una velada para recordar, de ésas que no se olvidan.
Cierro una fase pero empiezo otra; esperando que sea como mínimo tan buena como la que dejo atrás.

