Eso es exactamente lo que me pasa: quiero escribir y no puedo.
Hace mucho tiempo que ya no me visitan las musas, que no me brindan un fogonazo de inspiración. Tengo ideas, claro que sí. Pero cuando dejo pasar unos días para verlas con otra perspectiva no me dicen nada. Absolutamente nada.
Eso sí, estoy leyendo mucho. Me he administrado bien el tiempo de lectura, y me cunde mucho. Alguna vez que otra, mientras leo, me han venido una oración, una palabra o una imagen a la que darle forma luego. Así que seguiré leyendo y procurando dejar la mente abierta a nuevas ideas, nuevos escritos y nuevas vivencias.
A ver lo que sale.

