De unos meses a esta parte siempre hay. Brilla aunque haya nubes, aunque yo no quiera, aunque alguien se ponga delante de mi vista y me lo esconda.
¿Por qué brilla incluso cuando no debe?
Pues ciertamente no lo sé. Supongo que porque todo va bien y porque me siento aceptada por la gente a la que aprecio y quiero. Con sólo esas dos razones siempre hay un rayito de luz, un destello, como una vela que rompe las tinieblas. Cuantos más motivos existan, más rayos de luz se abrirán camino hasta despejar los obstáculos que les impiden llegar hasta mí.
Por suerte esas razones siguen creciendo día tras día, con lo cual cada vez hay menos oscuridad, menos rincones con sombras, menos siluetas difumindas. Está todo mucho más claro y diferente. Diferente para bien.
Por suerte esas razones siguen creciendo día tras día, con lo cual cada vez hay menos oscuridad, menos rincones con sombras, menos siluetas difumindas. Está todo mucho más claro y diferente. Diferente para bien.
Sigue, sigue brillando. Brilla hasta casi cegar. Eso es bueno.
"Die sonne scheint mir aus den augen"


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