Una vez me dijeron que era muy difícil escribir estando bien de ánimo. Yo creo que no.
Considero que escribir siempre es un desahogo, te vaya bien o no. Seguramente pasando una mala racha uno se libera más, pero siempre es efectivo. Y si no, reiterativo. En mi caso no se trata de que las cosas vayan bien o mal. Van, que no es poco. Tampoco me puedo quejar.
Ahora mis ratos libres son para mí. Antes eran para cosas que creía vitales, o como mínimo, que pensaba que me llenaban. Pero no. Ahora entro, salgo, veo a mis amigos todo lo que puedo, sí. Pero también a veces me encierro a pensar, a reflexionar y a centrarme en mí y sólo en mí, siendo importante y dándome (casi) todo igual... con cierta mesura, sin dañar a nadie. Si se hunde el mundo, no es mi problema. Esto -que puede malinterpretarse y tomarse por egolatría-, para mí tiene cierto sentido. Un doble fondo, por decirlo así, y es muy sencillo. Si yo no estoy bien conmigo misma, ¿cómo van a estarlo los demás conmigo? Es de todo punto casi imposible. Mi bienestar se traduce en cada uno de mis actos. Tengo que estar gusto con lo que hago, con lo de que pienso, con lo que digo, con cómo me comporto.
Con cómo soy.
En resumen y simplificando muchísimo: soy egoísta para poder ser mejor con el resto de la gente.
Esto se aplica a todo: relaciones sociales, personales, laborales... Intento dar siempre lo mejor de mí, pero para eso antes de salir de casa procuro dejar atrás mis miedos. Esté bien o mal, intento tener buena cara. La gente a la que quiero se lo merece.
Muchas veces pienso que hay cosas que no hago bien aun con toda mi buena intención. Como todo el mundo, supongo, y siempre siento cargo de conciencia. Pero entonces intento aclarar las ideas, reconducir y sopesar. Si lo he hecho, ha sido porque creía que era lo correcto, o lo que más le convenía a todo el mundo. Se toma nota y para la próxima se procura hacerlo mejor. También esto es dedicarme a mí para poder luego ofrecerles mi mejor cara a los demás.
Una buena amiga me dijo hace unos meses que "a veces hay que ser un poquito egoísta". Y yo completo la frase: "... para poder dar lo mejor de ti al mundo".
Es una gran verdad que, como tantas otras que aprendo de mis amigos, trato de poner en práctica siempre, aunque sea difícil.
Sed un poco egoístas, es un consejo. A veces no es malo, y si es por una buena causa, mejor todavía.
"Siempre se repite la misma historia: cada individuo no piensa más que en sí mismo."
Sófocles


0 comentarios: