Después de tener un poco abandonada esta etiqueta del blog, vuelvo a la carga con ella.
El "regreso" que he preparado no es una lejana playa con palmeras y reggae de fondo, ni una ciudad cosmopolita o puntera en el mundo, ni un país oriental o nórdico. El propio título descarta cualquiera de estas opciones.
Desde pequeña he querido viajar a Galicia. Es quizás uno de los lugares más accesibles de todos los que he ido presentando (y presentaré) aquí, y nunca he hablado de él. Puedo llegar fácilmente porque está a relativamente poca distancia... "poca" si la comparamos con California o Japón, obviamente.
Me atrae tanto esta zona de mi país porque me fascina su legado a lo largo del tiempo. Y también me gusta mucho su paisaje, con bosques y con el color verde predominando. Pero sin duda lo que llama poderosamente mi atención son su música... y sus leyendas. ¿Quién no ha oído hablar alguna vez de la Santa Compaña, por ejemplo? Ésa y muchas otras son las que hacen aún más atractiva a mis ojos Galicia.
Espero que muy pronto salga un viaje hacia allá con gente especial, porque me apuntaré sin dudar. Cercano, paisajes preciosos, personas interesantes -vivido en propia piel-, leyendas increíbles...
A pesar de parecer una playa caribeña, pertenece a una de las islas que conforman el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia
Pazo de Cascaxide



Lys dijo...
18 de febrero de 2013 a las 20:07
Otra de mis asignaturas pendientes, hija!!