Hazlo sólo cuando quieras tener una referencia sobre cómo actuar, pero no lo tomes como algo rutinario; lo que te sirvió una vez puede que en la próxima ya no sea útil. ¿Por qué?
Porque todo cambia.
Lo que hoy es blanco, mañana puede ser negro; dentro de 2 años oscurecerse aún más; cuando pasen unas cuantas décadas, tornarse blanco otra vez y finalmente ser gris marengo.
Nada es estático, constante en el tiempo. Nada en absoluto.
Ni los lugares, ni las situaciones, ni las personas en general. Igual que hoy puedo conocer a mi alma gemela nada más cruzar el portal de mi casa para salir a la calle, quizás dentro de cinco años a esa misma persona no la pueda ver. Y viceversa.
Parece increíble, porque hay momentos en los que dices: "No puede ser que cambie, es imposible. Estoy tan a gusto y me llevo tan bien con esta gente que nada ni nadie va a poder romper todo esto". Te equivocas. De pleno.
No puedes controlarlo todo, y no puedes conseguir que todo esté a tu gusto. No eres omnipotente, no eres Dios. Eres una persona y como tal debes aceptar que muy pocas cosas dependen de ti.
Mira al pasado para no equivocarte, como he dicho antes. Pero nunca con la intención de calcarlo y aplicarlo a tu presente. Todo eso pasó ya, es un capítulo acabado en la vida, y sólo te queda mirar hacia adelante. Únicamente debes girar la cabeza hacia atrás cuando sea estrictamente preciso y las soluciones actuales no resulten. No hagas retrospección nunca como primera opción. Y por supuesto, no te recrees en la archiconocida excusa de: "cualquier tiempo pasado fue mejor". No lo sabes; la vida no es una ciencia exacta o rotunda. Quizás el futuro sea más emocionante. O incluso el instante que aquí y ahora vives.
Sólo se trata de vivir el presente como quieras, donde quieras, con quien quieras y cuanto quieras. Vive a tu gusto, punto.
"Seize the day or die regretting the time you lost"


Lys dijo...
12 de enero de 2013 a las 21:20
EXACTO!!! :D
Ulalume dijo...
13 de enero de 2013 a las 15:33
No sé quién me diría esto... ;)