Es un tema recurrente en este blog.
Ahora mismo la tengo. Aunque considero que nunca la he perdido. He pasado por mis problemas, como todo el mundo, mis preocupaciones, mis desvelos, mis disgustos y alguna que otra cosa más me ha tenido en vilo también estos meses. Por suerte ya ha pasado todo, de una manera o de otra, y he procurado que las cosas no me superasen.
Creo que lo he logrado.
A día de hoy, veintinueve de junio de dos mil catorce, me siento plena. Soy joven, tengo amigos y familia que me quieren, estoy sana, tengo trabajo "de lo mío", estabilidad a todos los niveles, libertad... y no necesito nada más ¡Ah!, y lo más importante: a nadie más. Al menos de momento.
A ver si esta situación dura mucho tiempo. Cruzaré los dedos y por supuesto también pelearé por mantenerla.
A ver si esta situación dura mucho tiempo. Cruzaré los dedos y por supuesto también pelearé por mantenerla.
Como novedad -nueva etapa, nuevas confesiones-, voy a admitir que alguna que otra vez he tenido remordimientos con ciertas cosas. "Ay, si no hubiera hecho esto...", "ay, si hubiera dicho aquello...", "ay, si hubiera pensado antes en eso...". Pero de todo se aprende. Nunca me he arrepentido de nada -en este caso entiéndase "arrepentimiento" como un nivel más extremo de esto-, pero sí me ha remordido la conciencia muchas veces.
He aprendido por ejemplo a no ser tan impulsiva, a no dejarme llevar por primeras impresiones (forma parte de mi trabajo el no hacerlo), a tener la cabeza fría, a no hablar antes de tiempo, a no fiarme de quien no debo, en qué situaciones debo moderarme. Sigo atesorando experiencias y me quedan bastantes más, espero.
Además estoy poniendo muy en práctica eso de no depender de nadie para nada. Ni económicamente, ni anímicamente. Vamos, que no tengo ganas de dejar mi felicidad en manos de alguien y pasarme la vida sufriendo; quiero seguir a gusto sola. No me apetece por ahora que la razón de mi existir sea una persona, que todo gire a su alrededor. No estoy por la labor, soy joven aún.
Quiero aprovechar estos años sola, sin ataduras sentimentales de ningún tipo. Las preocupaciones, los compromisos, los disgustos y las explicaciones, para quien las quiera. Yo desde luego no quiero saber nada de eso todavía. En unos años.
Además estoy poniendo muy en práctica eso de no depender de nadie para nada. Ni económicamente, ni anímicamente. Vamos, que no tengo ganas de dejar mi felicidad en manos de alguien y pasarme la vida sufriendo; quiero seguir a gusto sola. No me apetece por ahora que la razón de mi existir sea una persona, que todo gire a su alrededor. No estoy por la labor, soy joven aún.
Quiero aprovechar estos años sola, sin ataduras sentimentales de ningún tipo. Las preocupaciones, los compromisos, los disgustos y las explicaciones, para quien las quiera. Yo desde luego no quiero saber nada de eso todavía. En unos años.
Ahora quiero estar bien y seguir esta tónica un tiempo.
Seguiremos informando de si la búsqueda ha finalizado o por el contrario se reanuda; no por haberla perdido, sino por querer mejorarla. Aunque creo que tocará seguir.
Siempre, por muy bien que vayan las cosas, pueden ir mejor.
Seguiremos informando de si la búsqueda ha finalizado o por el contrario se reanuda; no por haberla perdido, sino por querer mejorarla. Aunque creo que tocará seguir.
Siempre, por muy bien que vayan las cosas, pueden ir mejor.


hada fitipaldi dijo...
16 de septiembre de 2014 a las 12:39
Me encanta, espiritu de superación e independencia. Con estas reflexiones podrias hacer un buen libro, seria una protagonista con mucha fuerza si lo pasamos a ficción. Besosssssssss
Ulalume dijo...
17 de septiembre de 2014 a las 18:14
Gracias! Me alegro de que te guste la entrada! Realmente siempre he intentado que todo el blog sea así, que desprenda buen rollo y demás.
Un libro... ¡eso son palabras mayores, jajajaja! Con que le gusten mis posts a las personas que lo lean me doy por contenta ^^
¡Besitos!