Ésa es una de las mil afirmaciones que puedo hacer de mis dos siamesotas. Que pese a todo lo vivido por ellas y por mí este verano, no se ha perdido el contacto. Espero que a partir de aquí no sólo no se pierda sino que se refuerce; porque se lo merecen ellas y porque me lo merezco yo. Porque da gusto tener a tu alrededor a personas así.
Somos fuertes y se lo hemos demostrado al mundo. Tanto a ellas como a mí nos da exactamente igual lo que ocurra, seguimos enfrentándonos a todo lo malo que pueda venir con ánimo.
Realmente me ha sentado muy bien volver a estar con ellas, aunque sólo hayan sido un par de horas. Pero de esos 120 minutos que hemos compartido, me han sobrado 115 para saber que están bien como están, se encuentran genial y que van a estar ahí siempre que se las necesite.
Puede que no las conozca tan bien como otras personas, pero sé que se han apoyado muchísimo mutuamente cuando se han necesitado y que están dispuestas a echar una mano siempre. Y que van a apoyarme a mí en caso de que lo necesite en alguna ocasión.
A partir de ahora espero infinidad de planes con ellas: helados, cenas, cine, salidas nocturnas... lo que ellas quieran. Yo estoy dispuesta a todo.


0 comentarios: