-¿Es necesario seguir caminando?
Me paré, me giré y le respondí sonriendo:
-No, no hace falta ya.
-¿De verdad?
-De verdad.
-¿Por qué ese cambio de opinión tan repentino después de tantos meses?- preguntó receloso.
Le contesté mientras extendía la vista:
-Porque ya puedo decir en voz bien alta que he encontrado mi sitio.
Me paré, me giré y le respondí sonriendo:
-No, no hace falta ya.
-¿De verdad?
-De verdad.
-¿Por qué ese cambio de opinión tan repentino después de tantos meses?- preguntó receloso.
Le contesté mientras extendía la vista:
-Porque ya puedo decir en voz bien alta que he encontrado mi sitio.


0 comentarios: